Descripción
Este libro se propone mostrar cómo durante las décadas de los años cincuenta y sesenta, la construcción de iglesias fue una de las claves de la reincorporación del Movimiento Moderno al panorama arquitectónico español, gracias a la coincidencia entre los impulsos renovadores del Movimiento Litúrgico, las pretensiones éticas de la Modernidad y las aspiraciones de la Iglesia Católica para sus espacios de culto.
En la primera parte se traza la historia litúrgica de la iglesia, se analizan las relaciones entre Modernidad y arquitectura sacra, especialmente en la construida en Alemania durante el siglo XX, y se constata la reivindicación del mecenazgo por parte de la Iglesia Católica, que reunió alrededor del templo a los artistas más destacados del momento.
La segunda parte recorre las distintas formas que toma el espacio sacro católico: la catedral, la basílica de peregrinación, la iglesia conventual, el altar al aire libre, la arquitectura conmemorativa, el oratorio, y las iglesias rurales, provisionales y parroquiales, lustrando cada una de ellas con una obra que adquiere el valor de paradigma.




